Posets – Madaleta Se encuentra en la parte oriental del Macizo de los Pirineos, dentro de la provincia de Huesca.
Para ir
-Al sector del Valle de Gistaín se accede por la carretera A-138 hasta la localidad de Salinas, donde se toma el desvío hacia el valle cuya carretera finaliza en la localidad de Gistaín.
-Al sector del Valle de Benasque se accede por la carretera A-139 hasta el pueblo de Benasque.
-Al sector Aneto se accede por la carretera N-230 hasta el pueblo de Aneto.
Por sus espectaculares paisajes montañosos, la variada flora alpina y las especies de animales que viven en sus bosques. Son de gran interés y belleza las formaciones originadas por la acción de los glaciares, como la multitud de lagos de montaña (ibones).
Con más del 70% de su superficie con cotas superiores a los 1.800 metros, oscilando entre los 1.500 metros de los fondos de los valles, hasta los 3.404 metros del Aneto, son de gran interés sus formas de modelado glaciar, como las morrenas y los ibones, al igual que los importantes fenómenos kársticos. La flora y la fauna es propia de los pisos bioclimáticos de alta montaña, con aparición de endemismos y especies en peligro de extinción.
La vida en el Parque, sobre todo la vegetación, se escalona según la altura y las condiciones ambientales en los llamados "pisos bioclimáticos". En el piso montano (menor altitud) nos encontramos con especies como serbales, avellanos y abedules. En las laderas más húmedas aparecen hayas, pinos y abetos, y en las cotas más altas el pino silvestre da paso al pino negro, que es el último árbol que encontramos antes de entrar en los pisos alpino y nival, donde las condiciones para la vida son muy duras. Las tascas y pastizales, con sus características flores alpinas, dan paso a la roca desnuda, parcialmente cubierta por líquenes, la nieve y los glaciares.
Una variada fauna se cobija en los medios forestales del Parque Natural. Es frecuente la presencia de mustélidos como la garduña y la marta. Abunda también la marmota, fácil de detectar por sus agudos silbidos, o el sarrio, como se conoce en Aragón al rebeco.
Como especies curiosas y difíciles de ver se encuentra el urogallo, cuyos machos son especialmente vistosos, la lechuza de Tengmalm o la perdiz nival, que en invierno su plumaje adquiere un color blanco para mimetizarse con la nieve.
Con más del 70% de su superficie con cotas superiores a los 1.800 metros, oscilando entre los 1.500 metros de los fondos de los valles, hasta los 3.404 metros del Aneto, son de gran interés sus formas de modelado glaciar, como las morrenas y los ibones, al igual que los importantes fenómenos kársticos. La flora y la fauna es propia de los pisos bioclimáticos de alta montaña, con aparición de endemismos y especies en peligro de extinción